EL ALPINISTA Y LA CUERDA. Un alpinista quería conquistar una altísima
montaña. Inicio su travesia, pero ansiaba la gloria para el solo, por lo que lo hizo sin compañeros. Empezo a subir, se le fue haciendo tarde y no se preparo para acampar, sino que decidio seguir ascendiendo. La
noche cayo y ya no se veía nada. Subiendo por un risco, a unos pocos metros de la cima, se resbalo y cayo al vacio a una velocidad vertiginosa. En esos angustiosos momentos, le pasaron por su mente todos los episodios buenos
... (ver texto completo)