¡LOS PAVOS NO VUELAN!.-Un granjero estaba paseando por los alrededores de su
pueblo y se encontró, al pie de una escarpada
montaña, un huevo muy grande. Nunca había visto nada igual y, arropandolo entre su camisa y el calor de su cuerpo, se lo llevo a
casa. Cuando lo dejo en el gallinero, su mujer le pregunto:" ¡Sera un avestruz?."No lo creo, es demasiado abultado", le respondio. Y el hijo, que no salía de su asombro mirándolo, sugirio:" ¿Y si lo rompemos?". Pero el padre lo convencio de que lo mejor
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