Acabamos de colgar el gocho y llega un pequeño descanso, que se aprovecha para comentar las anécdotas de la jornada matinal…, y limpiar las “herramientas”, tienen que estar preparadas para el día siguiente. El que fuma saca su cuarterón y su librito y lía su pitillo. ¡Hay que echarle un poco de humo para que se vaya acostumbrando!.
De pronto se oye la voz del ama de la casa: ¡A comer, la mesa ya está puesta!
-Vamos, vamos, que el que “llega tarde ni oye misa ni come carne”.
La comida consistía ... (ver texto completo)
De pronto se oye la voz del ama de la casa: ¡A comer, la mesa ya está puesta!
-Vamos, vamos, que el que “llega tarde ni oye misa ni come carne”.
La comida consistía ... (ver texto completo)