En el siglo XII, antes de
Cristo, en lo que hoy ocupa la ciudad de
León, existía una ciudad, cuyo nombre se ha perdido, en la que existía la
tradición de sacar a pasear a la diosa Lancia, - en cuyo honor, por cierto, se erigió una ciudad del mismo nombre, en la que nadie se moría, y por eso no tiene acrópolis -. Durante los
paseos de la diosa, a la que llevaban a hombros las mujeres, sobre una especie de palanquín, a veces las mujeres se pisaban unas enormes faldas de esparto, que llevaban a modo
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