IGNACIO VERDIAL, es este "pastor" ataviado con las mejores galas de la profesión que ejerció durante muchos años y que tan a gala tenía, era mi padre. Ignacio Verdial era su nombre, y si tenía sus cosas como cada uno de los mortales, no es menos cierto que era querido y respetado. Y que en circunstancias especialmente adversas para todo el mundo, muy especialmente para los más humildes, supo sacar a sus ocho hijos adelante. Con muchas privaciones materiales ¡eso sí! pero nunca nos faltó lo extrictamente ... (ver texto completo)