En
hermosilla el cultivo de la vid "vitis vinifera, que nos trajeron los
romanos cuando acamparon por Poza y Zudad, tuvo su importancia al menos para consumo interno. La bota de vino no faltaba en las duras jornadas de la siega y la
trilla.
La
cueva, la gareta, el lagar, la prensa, la
bodega son construcciones donde se guardaba ese agridulce chacolí. La uva se transportaba de la viña a los lagares en las compuertas, con un tripode adecuado al uso se pesaban y los pequeños racimos se echaban en la
... (ver texto completo)