Otros rondaba una versión próxima: Se arrimaban a creer que había sido un aparecido y exponían sus motivos para ello: Nadie en ninguno de los pueblos anteriores había visto pasar al romero, y sus señas no eran de un hombre que pudiera pasar desapercibido: bien formado, joven aún, con algo de mar en las espaldas, barba de hermosísimo color castaño, sayal y esclavina blancos, amarilleando por el sol y el polvo del camino. Bordón torneado y pequeña calabaza brillaba y hacía cerrar los ojos a quienes ... (ver texto completo)