Enhorabuena, señor Alcalde, el
barrio de parte de mi vida, el del
Castillo, sin castillo, lo va a introducir de la época
medieval al siglo XXI.
A pesar de la tardanza y de pensarselo mucho, hay que agradecerle que se acuerde de estos marginados vecinos.
Confiamos que haga un buen trabajo en sus infraestructuras viales, acuáticas y eléctricas, que ponga aceras, y asfalte las
calles y no se olvide de dejar zonas para nuestros
amigos los
árboles.
¡Que ponga unas bonitas farolas para no tener
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