La noche en que el pastor presentó a su joven amada a la Luna fue también la última vez que la vio. La joven desapareció sin dejar rastro al regresar de su encuentro nocturno en el chopo de la estepa. Nadie supo lo que ocurrió. El pastor acompañó a su amada a casa y se despidió de ella-, y acto seguido se fue a dormir. A la mañana siguiente le despertaron los padres de la muchacha, asustados ante la tardanza de su hija. Pero el pastor no supo qué contestarles. Juraba una y otra vez haberla dejado ... (ver texto completo)