Ángela. ¡Pues claro que sí, que los animales tienen su código!, sus sentimientos y sus miedos como lo tenemos nosotros, más muchas veces se nos escapan a nuestra comprensión. Te contaré dos anécdotas al respecto. En una ocasión yo iba cabalgando en un caballo, sin silla ¡claro!, era el atardecer, y a la vera del camino revolotearon unos pájaros, tal vez asustados por la presencia del equino. Este se apartó violentamente del lugar y el pobre que aquí suscribe salió despedido como en el cuento de Piter ... (ver texto completo)
Es una pena, que algunos
no queramos reconocer la
moraleja, que encierra cada
evento. en el que participamos.
saludos. morugos.
Angelica
no queramos reconocer la
moraleja, que encierra cada
evento. en el que participamos.
saludos. morugos.
Angelica