En Herrera, cuando yo era niño, no había
tradición carnavalera porque estaban prohibidos. Solamente cuando hacían la
fiesta de los quintos algunos se disfrazaban.
Llegaba la
Semana Santa y dentro de la religiosidad que impregnaba todo eran las primeras
fiestas después de un duro
invierno, de esos de antes con buenas
nevadas y mayores
heladas.
Parece curioso que cuando antes caía, mejor tiempo hacía.
El Domingo de Ramos tocaba estrenar ropa "domingo de ramos, el que no estrena nada se queda sin
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