Arambol, yo también desconozco el uso de esa puerta superior, porque creo recordar que en la que teníamos en casa esa puerta no existía, esperemos que algún experto nos lo esplique. Os habéis dado cuenta que en la parte de arriba hay una hendidura, seguro que se abriría del calor que cogía, ya que había veces que se ponía al rojo vivo. Recuerdo las escorias, eran un tesoro para las montañas del Belén, aun en mi casa y al lado de las figuritas del nacimiento hay alguna, cuando era carbón de antracita ... (ver texto completo)