Tuve la fortuna de conocer a la familia PEÑACOBA PEREZ durante la estancia de Pedro en el hospital. Solamente puedo decir maravillas de esta familia. Jamás vi a una esposa amar y cuidar a su marido como Pepa: las enfermeras decian que le sacaba brillo... Sus hijos, Pedro y María así como su sobrina Ana, han sido un ejemplo de familia y de amistad. En el momento peor de mi vida me ofrecieron su amistad y su casa (que se dice pronto). Desconecté de ellos por motivos familiares (cegada en mis quehaceres) ... (ver texto completo)