Reflexión

Estas horas son próximas a irse a la cama, pero es bueno traer al presente algunas cosas que hayas recordado de tiempos pasados y esquivarla si podemos.

En estas noches de invierno me trae el recuerdo de haber ido a la escuela de adultos, con el mismo maestro que tuve cuando iba a la escuela de día y lo recuerdo con mucha emoción por lo bien que tenia organizado la clase y era incansable explicando las lecciones, éramos cuarenta alumnos y todos dábamos la sensación de que fuésemos ... (ver texto completo)
Buenas tardes Paco

Parece que ya vamos cogiendo la onda, porque esta tarde me ha dado la idea de pasar a los correos que me llegan por Spam y allí he visto tus dos correos que me has mandado. En el uno viene tu libro el otro esta vacío y te los he reenviado para que veas que no se han perdido. Del libro hare una copia en la copistería, porque leerlo en el correo es imposible leerlo.

A veces las personas tardamos he darnos cuenta quien tenemos delante, y no hacemos un retrato exacto, a mi ya ... (ver texto completo)
Buenos días Paco

Veo que repites mucho que no te mando mi correo, pues no tengo ningún inconveniente porque mi correo es publico y no lo he cambiado desde que empecé a escribir otra cosa es que tú no lo pongas bien, zafra lopez@yaho. com. Te lo pongo otra vez por si mandas algo y aciertas, de tu wassat, veo algunas cosas que ya las he contestado más de una vez, y escribirlas otra vez seria repetirlas, del correo te diré que tienes que poner un guion bajo entre (la a y la l ele), de por aquí te ... (ver texto completo)
Hola Agustin. Buenos días y bastante frescos. Acabamos de llegar de dar un pequeño paseo de media hora.
Aún no entiendo qué pudo pasar ayer con el mensaje que te envié y que no ha salido por ningún sitio. Tampoco había nada importante, era una contestación a tu mensaje de ayer.
Vamos a ver, mi amigo y paisano Agustin. Dos cosas: La primera, te decía lo del correo, porque en el correo es personal, y se pueden escribir cosas que sólo tenemos conocimiento de ellas Tú y yo. Aunque no nos digamos cosas ... (ver texto completo)
Tema: como me ha ido hoy el día
Meditación: día 10-03-04

Este ha sido un gran día cuando ha cambiado Señor, esta mañana he estado estudiando y a las cuatro y media de la tarde he ido a casa de Mariano a llevarle un libro que he editado y lleva por titulo; POEMAS ZAFRA, y me ha estado enseñando su trabajo que por cierto me ha dejado asombrado con sus cuadros que son muy bonitos, pues mucho me he alegrado de que tenga este jovi gran hombre y grande amigo en el Señor Jesús. He subido a su casa ... (ver texto completo)
San Eulogio: ¡Consíguenos un gran entusiasmo por nuestra religión!.
Un soldado le abofeteó la mejilla derecha y nuestro santo le presentó la mejilla izquierda y fue nuevamente abofeteado. Luego lo llevaron al lugar de suplicio y le cortaron la cabeza. Poco después martirizaron también a Santa Lucrecia.
Llevado nuestro santo al más alto tribunal de la ciudad, uno de los fiscales le dijo: "Que el pueblo ignorante se deje matar por proclamar su fe, lo comprendemos. Pero Tú, el más sabio y apreciado de todos los cristianos de la ciudad, no debes ir así a la muerte. Te aconsejo que te retractes de tu religión, y así salvarás tu vida". A lo cual Eulogio respondió: "Ah, si supieses los inmensos premios que nos esperan a los que proclamamos nuestra fe en Cristo, no sólo no me dirías que debo dejar mi religión, ... (ver texto completo)
Había en Córdoba una joven llamada Lucrecia, hija de mahometanos, que deseaba vivir como católica, pero la ley se lo prohibía y quería hacerla vivir como musulmana. Entonces ella huyó de su casa y ayudada por Eulogio se refugió en casa de católicos. Pero la policía descubrió dónde estaba y el juez decretó pena de muerte para ella y para Eulogio.
En el año 858 murió el Arzobispo de Toledo y los sacerdotes y los fieles eligieron a Eulogio para ser el nuevo Arzobispo. Pero el gobierno se opuso. Algo más glorioso le esperaba en seguida: el martirio.
Eulogio tiene que pasar diez años huyendo de sitio en sitio, por la ciudad y por los campos. Pero va recogiendo los datos de los cristianos que van siendo martirizados y los va publicando, en su "Memorial de los mártires".
El gobierno musulmán mandó a Eulogio a la cárcel y él aprovechó esos meses para dedicarse a meditar, rezar y estudiar. Al fin logra salir de la cárcel, pero encuentra que el gobierno ha destruido los templos, ha acabado con la escuela donde él enseñaba y que sigue persiguiendo a los que creen en Jesús.
A dos jóvenes católicas las llevaron a la cárcel y las amenazaron con terribles deshonras si no renegaban de su fe. Las dos estaban muy desanimadas. Lo supo San Eulogio y compuso para ellas un precioso librito: "Documento martirial", y les aseguró que el Espíritu Santo les concedería un valor que ellas nunca habían imaginado tener y que no les permitiría perder su honor. Las dos jóvenes proclamaron valientemente su fe en Jesucristo y le escribieron al santo que en el cielo rogarían por él y por los ... (ver texto completo)
Algunos más flojos decían que no había que proclamar en público las creencias, pero San Eulogio se puso al frente de los más fervorosos y escribió un libro titulado "Memorial de los mártires", en el cual narra y elogia con entusiasmo el martirio de los que murieron por proclamar su fe en Jesucristo.
En el año 850 estalló la persecución contra los católicos de Córdoba. El gobierno musulmán mandó asesinar a un sacerdote y luego a un comerciante católico. Los creyentes más fervorosos se presentaron ante el alcalde de la ciudad para protestar por estas injusticias, y declarar que reconocían como jefe de su religión a Jesucristo y no a Mahoma. Enseguida los mandaron torturar y los hicieron degollar. Murieron jóvenes y viejos, en gran número. Algunos católicos que en otro tiempo habían renegado de ... (ver texto completo)
Eulogio era un gran lector y por todas partes iba buscando y consiguiendo nuevos libros para leer él y prestar a sus amigos. Logró obtener las obras de San Agustín y de varios otros grandes sabios de la antigüedad (cosa que era dificilísimo en esos tiempos en que los libros se copiaban a mano, y casi nadie sabía leer ni escribir) y nunca se guardaba para él solo los conocimientos que adquiría. Trataba de hacerlos llegar al mayor número posible de amigos y discípulos. Todos los creyentes de Córdoba, ... (ver texto completo)