Comentario
Don Quijote después de aquel silencio pico espuelas en los ijares de Rocinante y este empezó a trotar de aquella manera, porque se le salían los huesos del lomo, pero se agarraba bien al suelo ya que hacía pocos días que lo habían herrado.
Sancho hizo lo mismo con el Rucio que estaba más metido en carnes y siguió de cerca a su señor, en esto que a los lejos vieron unos molinos que don Quijote creyó ver varios gigantes juntos, y es que la visera de la armadura se le había ladeado, ... (ver texto completo)
Don Quijote después de aquel silencio pico espuelas en los ijares de Rocinante y este empezó a trotar de aquella manera, porque se le salían los huesos del lomo, pero se agarraba bien al suelo ya que hacía pocos días que lo habían herrado.
Sancho hizo lo mismo con el Rucio que estaba más metido en carnes y siguió de cerca a su señor, en esto que a los lejos vieron unos molinos que don Quijote creyó ver varios gigantes juntos, y es que la visera de la armadura se le había ladeado, ... (ver texto completo)