Bibliografía

* D'Alaux, Gustave (1985) [1846]. L'Aragon pendant la guerre civile [Aragón visto por un francés durante la Primera Guerra Carlista]. Revue des deux mondes.
Trasfondo

La ciudad de Zaragoza constituía una magnífica posición estratégica, fuertemente protegida por una importante guarnición isabelina. Ante la supuesta lejanía de las tropas carlistas, gran parte de la guarnición fue empleada para reforzar en el mes de febrero de 1838 un ejército que había de cerrar el paso hacia el Maestrazgo a la expedición de Basilio García que, abandonando Navarra con intención de unirse a Cabrera, había sido desviada hacía La Mancha en enero y se suponía que desde ... (ver texto completo)
“2005-03-05 16:35:32 ¡Pues yo me he dado tres y no me sale!. Milagros.”
“2005-03-04 14:33:54 Perdón es mujeres. Montse.”
“2005-03-04 13:52:21 Dile que se lo compro por dos reales, pero solo si esta en buen estado.”
“2005-03-04 10:25:18 ¿por que no salen los comentarios que escribimos en esta foto?”
Conclusión

(1) La división « población » del Departamento de asuntos económico-sociales de las Naciones Unidas publicó, el 26 de octubre de 1998, una actualización de los cálculos y proyecciones en materia demográfica. En el capítulo dedicado al aumento del número de personas ancianas, resulta, entre otras cosas, que los 66 millones de personas de más de ochenta años de edad, presentes hoy en el mundo, están destinados a aumentar a 370 millones en el año 2050, cuando se contarán entre ellos 2,2 millones de centenarios.

(2) Los últimos estudios de las Naciones Unidas están modificando —tendiendo siempre a la baja— las previsiones sobre el aumento de la población en las próximas décadas. El FNUAP (Fondo de Población de las Naciones Unidas), en su informe sobre el estado de la población mundial de 1998, confirma esa parálisis demográfica. Sólo en un número muy reducido de países de África sigue siendo elevada la natalidad. En las otras partes —de Asia hasta América Latina— la tasa de natalidad va moderando el paso cada vez más.

(3) La aplicación de estos principios, la quinta revisión del Plan internacional de acción, así como la revisión de la estrategia adoptada en 1992 por la Asamblea de las Naciones Unidas, constituyen los « Objetivos globales relativos al envejecimiento para el año 2001 ».

(4) Insegnamenti di Giovanni Paolo II VII, 1 (1984), p. 744.

(5) Insegnamenti, V, 3 (1982), p. 125.

(6) Juan Pablo II, Discurso a la Iglesia italiana reunida en Palermo con motivo del tercer Encuentro eclesial, L'Osservatore Romano, 24 de noviembre de 1995, p. 5.

(7) Insegnamenti V, 3 (1982), p. 130.

(8) Insegnamenti III, 2 (1980), p. 539.

(9) Cf. Juan Pablo II, Homilía durante la Vigilia de Pentecostés, L'Osservatore Romano, 27-28 de mayo, 1996, p. 7.

(10) Constitución pastoral Gaudium et spes, 1.

(11) Insegnamenti III, 2 (1980), p. 538.

(12) Carta encíclica Evangelium vitae, 65.

(13) Carta apostólica Tertio millennio adveniente, 49. ... (ver texto completo)
INDICE

Introducción
Sentido y valor de la vejez
El anciano en la Biblia
Problemas de los ancianos: problemas de todos
La Iglesia y los ancianos
Orientaciones para una pastoral de los ancianos
En el año 2000, año jubilar que introduce al pueblo de Dios en el tercer milenio de la era cristiana, el día 17 de septiembre estará dedicado a los ancianos. Esperamos que no falten a esa importante cita. Y confiamos en que la perspectiva del Gran Jubileo inspire iniciativas —a nivel local, diocesano, nacional e internacional— que permitan a las personas ancianas expresar siempre más, y siempre en mayor número, sus capacidades de participar, de dar esperanza y de recibir esperanza. Porque sólo con ... (ver texto completo)
El año 1999, dedicado por las Naciones Unidas a los ancianos, es el año dedicado a Dios Padre en el marco del Gran Jubileo. Una coincidencia providencial que puede ser la ocasión, para las generaciones más jóvenes, de reconsiderar y volver a establecer una relación con la generación de sus propios padres; y para quien ya no es tan joven, de reexaminar la propia existencia colocándola en la perspectiva gozosa del testimonio por el cual « toda la vida cristiana es como una gran peregrinación hacia ... (ver texto completo)
El camino con los ancianos, si está acompañado de una pastoral atenta a las distintas necesidades y carismas, abierta a la participación de todos y dirigida hacia la valorización de las capacidades de cada cual, representará una riqueza para toda la Iglesia. Es deseable, por tanto, que lo emprendamos en gran número, con valor, captando su significado profundo de camino de conversión del corazón y de don entre generaciones.
Un ejemplo extraordinario de esta verdad nos lo da Juan Pablo II, gran testigo, también en esto, para el hombre actual. El Papa vive su vejez con extrema naturaleza. Lejos de ocultarla (? quién no lo ha visto bromear con su bastón?), la pone ante los ojos de todos. Con serena sencillez, dice de sí mismo: « Soy un sacerdote anciano ». Vive la propia vejez en la fe, al servicio del mandato que le ha sido confiado por Cristo. No se deja condicionar por la edad. Sus setenta y ocho años cumplidos no lo ... (ver texto completo)
« La mies es mucha » (Mt 9, 37). Estas palabras del Señor se aplican muy bien al campo de la pastoral de la tercera y de la cuarta edad, un campo que, por su misma amplitud, requiere la obra y el esfuerzo generoso y apasionado de muchos apóstoles, de muchos agentes de pastoral, de testigos que sepan convencer acerca de la plenitud que puede caracterizar esta etapa de la vida, siempre que esté fundada en la « roca » que es Cristo (cf. Mt 7, 24-27).
La comunidad eclesial debe hacer lo posible por ayudar al anciano a vivir su vejez a la luz de la fe y a redescubrir por sí mismo el valor de los recursos que todavía está en condiciones de poner al servicio a los demás y que tiene la responsabilidad de ofrecer a los demás. El anciano debe ser siempre más consciente de que tiene aún un futuro por construir, porque todavía no se ha agotado su tarea misionera de dar testimonio a los pequeños, a los jóvenes, a los adultos, y a sus mismos coetáneos, de que fuera de Cristo no hay sentido, ni alegría, tanto en la vida personal como en la vida con los demás. ... (ver texto completo)
La sociedad, y las instituciones destinadas a esa tarea, están llamadas a abrir a los ancianos espacios adecuados de formación y de participación, y a garantizar formas de asistencia social y sanitaria adecuadas a las distintas exigencias y que respondan a la necesidad de la persona humana de vivir con dignidad, en la justicia y en la libertad. Con ese objeto, junto a un compromiso del Estado en favor de la promoción y tutela del bien común, hay que sostener y valorizar —respetando el principio de subsidiariedad— la acción del voluntariado y la aportación de las iniciativas inspiradas en la caridad cristiana. ... (ver texto completo)