DÍA OCTAVO
Comenzar con el acto de contrición y la oración.
LA PALABRA DE DIOS
"Y el que recibe a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Pero al que escandalice a uno de estos niños que creen en mí, más le valía que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar. ¡Ay del mundo por los escándalos!". (Mt. 18, 5-7)
REFLEXIÓN: Jesús dice en otra parte del Evangelio: "Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que ... (ver texto completo)
Comenzar con el acto de contrición y la oración.
LA PALABRA DE DIOS
"Y el que recibe a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Pero al que escandalice a uno de estos niños que creen en mí, más le valía que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar. ¡Ay del mundo por los escándalos!". (Mt. 18, 5-7)
REFLEXIÓN: Jesús dice en otra parte del Evangelio: "Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que ... (ver texto completo)