El paso siguiente es conseguir un buen caldo, el “mestre” lo tiene que obtener del sabroso sofrito que acaba de completar, así que procede a llenar con agua potable la paellera y aquí se produce un nuevo secreto ¿Cuanta agua? ….. Ahhh … eso solo lo sabe …., bueno como ninguno creemos en nigromantes la experiencia del “mestre” es insustituible, y el mismo sin consultar a terceros ni apelar a ciencia escrita, pero calculando comensales y tamaño de la paellera, dejará el nivel de agua en el sitio justo, ... (ver texto completo)