La agüela está contenta.
Tiene el escrinio lleno.
De harina de la güena.
Piensa en hacer royetes.
Y si sobra madalenas.
Se aproxima ya la Rubia.
Y el horno candente está.
Para que cuezcan los dulces.
Las mujeres de la Errá.
También las paredes están.
Todas ellas encalás.
Están brillantes y blancas.
Blancas como la sal.
Sal chiquilla a la ventana.
Asomate muy de mañana.
Verás la banda tocar.
Su diana floreada.
Y saldrán las madalenas.
Los royetes y aguardiente.
Para poner muy contentos. ... (ver texto completo)
Tiene el escrinio lleno.
De harina de la güena.
Piensa en hacer royetes.
Y si sobra madalenas.
Se aproxima ya la Rubia.
Y el horno candente está.
Para que cuezcan los dulces.
Las mujeres de la Errá.
También las paredes están.
Todas ellas encalás.
Están brillantes y blancas.
Blancas como la sal.
Sal chiquilla a la ventana.
Asomate muy de mañana.
Verás la banda tocar.
Su diana floreada.
Y saldrán las madalenas.
Los royetes y aguardiente.
Para poner muy contentos. ... (ver texto completo)