Ivón, se me olvidaba.
¿También ves a Dios en los miles de niños desnutridos del Africa?.
Lo siento, Ivón, no quería ser irrespetuoso, pero no me queda más remedio que llamarte hipócrita.
Cuando mi madre enviudó, hace ya casi 40 años, no tenía ni para pipas, y sus tres hijos comían de lo que ella no comía, y de las horas que no dormía sentada frente a una máquina de coser casi 24 horas. Dirigió su pena hacia el esfuerzo por dar de comer a sus hijos. Eso si que es una realidad, y no los rollos ... (ver texto completo)
¿También ves a Dios en los miles de niños desnutridos del Africa?.
Lo siento, Ivón, no quería ser irrespetuoso, pero no me queda más remedio que llamarte hipócrita.
Cuando mi madre enviudó, hace ya casi 40 años, no tenía ni para pipas, y sus tres hijos comían de lo que ella no comía, y de las horas que no dormía sentada frente a una máquina de coser casi 24 horas. Dirigió su pena hacia el esfuerzo por dar de comer a sus hijos. Eso si que es una realidad, y no los rollos ... (ver texto completo)