Hacía más de un año que nadie entraba a comprar flores a su sombría tienda. Su pequeña floristería de la rue Martignon. Todas las mañanas pulverizaba las hambrientas corolas con fino aljófar de lluvia.

El mar lloraba a las nubes, y las nubes barnizaban con su llanto los adoquines del puerto de Cherburgo. Los paraguas crecían en las aceras como setas en una pradera empapada por los chubascos de marzo.

Sus flores estaban solas como la luna en el corazón de la lluvia, solas como la mariposa que ... (ver texto completo)
¿Qué ha pasado con los mensajes que había aquí?
Hola mi nombre es Virginia, y le quiero decir a Antonio López Sánchez que Maxi está como siempre allí en el centenillo, su padre murió hace muy poco y Carmela pues ahí va tirando, de todas maneras creo que Maxi se conexta de vez en cuando. Saludos
Hola, solo por probar
La persiana se quejaba amargamente mientras la alzaba. Los rayos de luz de la mañana atravesaron densas constelaciones de motas de polvo, confiriéndoles a las mismas cierto resplandor de oro neblinoso. Y el cajón estaba allí... Tantos años olvidado, y aún permanecía allí.

El vértigo a enfrentarme a mi primera vida de escritor me hizo caer de espaldas sobre una vieja silla de asiento de enea. En el caballete del muro destellaba una telaraña polvorienta. Dentro del cajón se encontraría..., se encontraría la carpeta de escay verde.

¿Qué tenía de especial esta carpeta verde? Nada que la diferenciara de otras similares, salvo que contenía las frases que creé hacia el final de mi infancia y durante el transcurso de mi adolescencia. En todos mis paseos de búsqueda y soledad iba conmigo la carpeta verde. Si había un pájaro cuyo canto me embelesara; si había una nube con arreboles sangrantes por el atardecer; si había un sueño que anotar, una dulce mirada de jovencita que salvaguardar, una esperanza por la que suspirar; si había una receta mágica que pudiera ayudar a mantener la tristeza apartada; si el azul del cielo traía el recuerdo de un océano apartado; si las estrellas de la noche y los rayos de la luna buscaban el abrigo de una hoja de papel; si Aldea cobraba aspecto de Paraíso Terrenal; si había unos labios que pedían ser comparados a pétalos de flor, si unos cabellos de centeno maduro eran amados por los vientos, si las pieles juveniles tenían el esplendor de la fruta en los árboles; si había un verdor de hierba y un lapislázuli de piscina que proteger de los estragos del tiempo; si había algo que causara hormiguillo en el corazón... Entonces todo ello quedaba capturado en el interior de la carpeta verde, la carpeta de las verdes horas de juventud.

El cajón, de buena madera de cerezo, la había resguardado de la acción envejecedora de décadas implacables. Allí estaba la carpeta, con el mismo aspecto de antaño.

La abrí, y me topé con mis primeras historias ilustradas. Historias de una mente imberbe e idealista. Seguían borradores y cuentos pasados a limpio, el argumento de muchos de ellos ya olvidado. Luego una considerable profusión de poemas, que una vez fueran sometidos a público escarnio y, en consecuencia, yo los repudiara y abandonara injustamente. Reflexiones y hasta alguna que otra sentencia filosófica. Y sueños de amor y deseos de gloria mundana y celestial. En fin, la sangre de un muchacho que no podía ser como los demás, el embrión de sus escrituras de años posteriores.

He cogido la carpeta, y no la he vuelto a meter en el cajón. Necesito aprender algo que antes me afanaba en olvidar.

Ni siquiera he vuelto a bajar la persiana cuando me he ido de la oscura y fría habitación. El sol deseaba redimir, el polvo quería ser redimido.

El jardinero de las nubes. ... (ver texto completo)
Flaco favor se ha hecho eliminando el foro anterior de los pueblos de España. No acabo de comprender las razones que llevaron a los mantenedores del mismo a su abolición. La verdad es que, si no hay participación, no hay vida. Este sistema de acallar a la gente es muy propio de regímenes impropios de los años que vivimos y del país que habitamos. ¿Tanto cuesta soportar la libertad? ¿Tan dura resulta la carga de aceptar la discrepancia y el libre albedrío? ¿O es mejor vivir permanente en la modorra ... (ver texto completo)
Estimada amiga Mª Ángeles:

Me parece muy legítima su observación.

Si lee nuevamente mi texto, podrá apreciar que no me refiero más que a cierta gente que en un tiempo me criticaba por no hacer lo que ellos, críticas muy virulentas por otra parte. Mi texto ha sido como una especie de revancha hacia esa gente en particular; en modo alguno quiero meter en el mismo saco a la totalidad del pueblo. Si usted y otros más se han sentido ofendidos, vayan mis disculpas por delante, habida cuenta de posibles ... (ver texto completo)
Buenas, soy la nieta de la cachimena y me pongo en contacto con vosotros, pues hace un par de veranos mis padres Jesús y Urbana estuvieron para las fiestas, su alojamiento fue en una casa rural preciosa, pero no encuentro el teléfono para ponerme en contacto con ellos, pues unos amigos mios quieren ir.
Muchas gracias por vuestra ayuda y seguir cuidado de ese maravilloso pueblo.
Se despide una centenillera de raiz y sentimiento.
Un beso
Jardinero, veo que no es error tuyo. A mí también me lo ha hecho.

Es el editor de textos de Pueblos de España quien mete ese espacio en blanco detrás del punto.

Voy a poner la web del pueblo sin espacio en blanco entre puntos y cuando se publique seguramente aparecerá un espacio en blanco detrás de los puntos.

www. aldeadelrey. es (ESTA DIRECCIÓN HA SIDO ESCRITA CORRECTAMENTE, SIN ESPACIOS EN BLANCO).

Bueno, pues nada...
Permíteme un consejo, Jardinero:

Cuando haces referencia al blog de Magdalena Gabetta en tu escrito del 14 de marzo a las 12:14, pones la dirección exacta, que copio tal como tú la has escrito:

http://magdalenagabetta. blogspot. com/2008/03/el-jardinero-de-las-nubes. html

Si pruebas entrar, verás que te da error.
Usa ésta otra, que parece la misma pero no lo es:

http://magdalenagabetta. blogspot. com/2008/03/el-jardinero-de-las-nubes. html

Verás como sí entras.

¿Cuál es la diferencia?

En la que tú has escrito, has dejado ESPACIOS EN BLANCO DETRÁS DE LOS PUNTOS y una dirección URL no debe tener espacios en blanco.

Me he dado cuenta porque yo, como todo el mundo, aplicando la ley del mínimo esfuerzo, he marcado con el ratón el texto y le he dado a copiar y pegar.

Si lo hubiera escrito en un papel y después tecleado, no habría tenido este problema, pero tampoco me habría dado cuenta del detalle que te comento.

Un saludo. ... (ver texto completo)
A los 18 años (ahora tengo 54) pasé unas vacaciones estupendas en El Centenillo, en casa de un amigo llamado Maximino (Maxi). No he vuelto a saber nada de él ni de su familia, que vivían en Linares. ¿Alguien podría darme noticias de ellos? Mi nombre es Mauri. Un saludo a todos.
¡Hola! ¿que tal la Semana Santa? yo por fin he visto La Alhambra, una maravilla, supongo que en El Hoyo mucha gente, espero ir este verano que ya tengo mono de pueblo, os hecho de menos, Gaspa ya se que tu padre esta bien, hable con tu hermana, muchos besos.
He sentido el dolor de vuestras heridas, queridos árboles de Aldea. He oído vuestros estertores. He sentido vuestras lágrimas de savia al contacto de la sierra eléctrica que ha arrebatado la sombra y el aire fresco de nuestros verdes años.

En Aldea prefieren los horrorosos y turísticos carteles rojos, anunciando la venta de Judas, antes que el esplendor de vuestras ramas, repartiendo en silencio y con amor el fluido de la vida, el gas oxígeno que tan generosamente procesabais a cambio de nuestro ... (ver texto completo)
Ahora, como hay que dar correo, clave de acceso y mas señas el monopolio del foro es del Jardinero y de Libertad, me parece estupendo?, pues no.
Señor Jardinero, quiero decirle que lo que opina sobre sus paisanos? de los bares, la SS y fiestas en general no me parece bien del todo. Gente hay de todo tipo, como la que Uds enumera, la que va a todas las procesiones vestido con su túnica o armadura, la que va toda la procesión detrás del paso y la que se va a los bares a incharse de lo que le dá la ... (ver texto completo)
No acierto a saber que extraña curiosidad, mas de una vez me ha conducido a los suburbios... y me he detenido para contemplar a los niños, dando patadas a una enorme pelota manchada de barro pateaban los charcos.. En la puerta, una anciana acurrucada en sus viejas y sucias ropas, me miraba con cierto recelo... Proseguí mi marcha por la calle evitando los charcos, mientras los niños, se perdían en el interior de las cabañas. "Se aleja la tarde, y los aullidos de la fría noche caerá sobre quienes habitan ... (ver texto completo)