AúN PODEMOS SOñAR
La imaginación, en nuestra sociedad, tan sólo está reservada para los niños. Vivimos en un mundo donde es tan políticamente correcto estimularla que en el
mercado, movilizado por la demanda, ha generado todo tipo de productos destinados a multiplicar la fantasía de los niños y niñas desde los primeros meses de vida. Pero a medida que crecemos, se corre en busca de la realidad, los duendes pasan a ser verdugos, la magia tan sólo es un lugar para visitar en forma de
parque ... (ver texto completo)