Fue fundado por la familia Figueroa, formó parte de un antiguo convento de montes Agustinos Recoletos, quedando del mismo solamente la iglesia. Es considerada como la obra cumbre del barroco en la provincia de Ciudad Real.
Cuando en algunos sitios de este país y algunos grupos denigran la bandera constitucional, la que los representa a todos, es gratificante encontrar lugares donde con orgullo la izan.
Casi podríamos decir que era la única forma de medir el tiempo para la generalidad de la gente humilde, que era la más numerosa y que menos medios tenía. Desde el campanario de la catedral o de la iglesia que correspondiera, a través de los toques de campana se transmitían las hora más importantes del día a la población: la hora de levantarse, rezar, ir a comer, dejar de trabajar, etc.
Lugar testigo mucho de la historia de nuestro teatro, que nos recuerda la importancia que las representaciones tenían en una época en la que abundaban los grandes escritores, los teatros existían en numerosas poblaciones y a la gente les gustaba asistir a las representaciones teatrales.
Candiles que iluminaban los espectáculos nocturnos y que dado el combustible utilizado y la estructura de madera del teatro, en ocasiones, se producían peligrosos incendios.
Este no es el arroyo pellejero, sino el de Los Cuetos, a su paso por el Santuario de la Virgen del Monte
Ciudad interesante de visitar, con muchas casas nobles, iglesias, plaza, conventos y corral de comedias que nos da una idea de la importancia de su pasado.