Aquel día salí corriendo de la escuela, me estaba esperando mi abuela con un bocadillo de salchichón, lo cogí sin apenas mirarla y subí sin parar la cuesta hacia la Virgen de la Paz.
Al lado de la ermita estaba mi abuelo, trillando, dando vueltas y vueltas, con la mula y el trillo. Paró de repente y sin mediar una palabra me subí al trillo y continué de la misma manera. Durante todo el tiempo estuve dando las gracias a mi virgen de la Paz, por ser de un pueblo como Corral de Calatrava, aquella noche ... (ver texto completo)
Al lado de la ermita estaba mi abuelo, trillando, dando vueltas y vueltas, con la mula y el trillo. Paró de repente y sin mediar una palabra me subí al trillo y continué de la misma manera. Durante todo el tiempo estuve dando las gracias a mi virgen de la Paz, por ser de un pueblo como Corral de Calatrava, aquella noche ... (ver texto completo)