Cuando entro en este foro suelo retrotraerme a mi niñez y ahora estoy recordando que la casa en que vivíamos tenía patio, puerta falsa (para entrar los animales), cuadra y huerto, aunque como nosotros no cultivábamos el huerto, éste nos servía para jugar a toda la chiquillada, nos divertíamos muchísimo inventando juegos, hasta que nos llevábamos alguna regañina por nuestras travesuras y cambiábamos de juego. Uno de esos juegos consistía en subirnos al muro que nos separaba del huerto vecino donde ... (ver texto completo)