En Alamillo, como en la China y en la Conchinchina, hay gente de toda índole y condición: buena, mala y regular; honesta y deshonesta; laboriosa y vaga; valiente para defender la verdad y cobarde y egoísta que se mueve hacia donde sople el viento. Es así y siempre ha sido así. Soy del pueblo, y ya con algunos años en mi haber, y nunca he conocido un Alamillo en el que la totalidad o gran mayoría de su población estuviera unida, y fuera laboriosa, honesta y valiente. No. Aunque nos duela. Alamillo ... (ver texto completo)