Sobre las
plazas públicas se puede hablar mucho, de su tipología, su
antiguedad, valores histórico-artísticos, etc. Pero hay algo fundamental o que esperamos encontrar en una
plaza, el espacio libre, desembarazado de obstáculos, donde poder explayar la vista, pasear tranquilamente o donde pueden correr y jugar los niños sin peligro ni cuidado. Podemos admitir elementos decorativos, el llamado mobiliario urbano -bancos, papeleras,
fuentes, farolas- pero siempre como elementos secundarios al objeto
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