Silvia tiene una belleza sencilla y luminosa, la juventud en la mirada y una expresividad refrescante. Precisamente esos son los atributos que buscaban los responsables de casting de la firma. Desde su elección, la joven confiesa que ha estado muy “liada” con los requerimientos jurídicos del contrato.
Tras inscribirse en una agencia de modelos francesa, la chica, junto a su madre, ha viajado a Estambul para grabar el material publicitario. “Creía que iba a ser un
verano ordinario, estudiando matemáticas (que le ha quedado como asignatura pendiente) o yendo a la
piscina”, dice. Lo que le puede esperar, en cambio, es una fulgurante carrera en el mundo de la moda. ¡Suerte!