La Asociación Musical Mozart ya tiene página web:

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FRAN J. SILVESTRE, UN GRAN ESCRITOR CUYO PSEUDÓNIMO ES SOL_O_LUNA, ME HA HECHO EL HONOR DE DEDICARME ESTE PRECIOSO CUENTO QUE QUIERO COMPARTIR CON TODOS MIS PAISANOS:

EL ARTESANO DE LAS NUBES

Cielo era un pueblo de montaña en el que vivían más de cuatro mil personas, eso sin contar a los turistas que se acercaban hasta allí para poder contemplar los espectaculares amaneceres y las increíbles puestas de sol que desde aquél lugar privilegiado se podían apreciar. Era todo un lujo para la vista ... (ver texto completo)
Sentí tu miedo como si fuera mío, y me hiciste olvidar los otros temores de mi vida. Mi voz no tenía eco, y aun así me atreví a llamarte, último vestigio de esperanza que le quedaba a este pueblo que tuvimos el desatino de amar. Te llamé con entusiasmo. Sentiste lástima de verme clamando en despoblado, y acudiste a la voz de mi llamamiento.

El cielo te hizo olvidar tu dolor y tus temores. Quisiste hacerte mi amigo cuando sabías que yo no tenía ninguno. Empecé a rezar por ti, conmovido al ver que ... (ver texto completo)
Quise hacer solo el camino y con una mujer de pastora me encontré, con un rebaño bajo los pinos dijo que tenía un pueblo y que "el monte" se llamaba, y cuando llege a la ermita con la virgen me encontré y todo sorprendido por que era la misma mujer, por que era la Virgen del Monte
En los Dominicos de Almagro estudiaron muchos niños de Castilla, de Asturias y de Galicia.

El promotor de vocaciones, un dominico P. Baldomero, OP llevó cientos de niños del campo a Almagro a estudiar.

Procede de la tierra de León.

Puente Almuhey, cerca de Cegoñal, del ayuntamiento de Valderrueda.
Cegoñal me han dicho que quiere desir pueblo de cigueñas.

este pueblo se ve cuando vas desde Prioro a Guardo, (Palencia), antes de llegar al fin de la provincia de León. ... (ver texto completo)
Jeremías era su nombre, pero todos los que le conocíamos le llamábamos "Jeremy". Apareció un buen día por la universidad, con su corta estatura, sus ojos castaños, una mochila de nylon azul y un libro en el hueco del brazo. Este último objeto me llamó especialmente la atención: era muy grueso, estaba encuadernado en tela verde y se titulaba "El manantial", de Ayn Rand.

Jeremy era un chico extraño donde los hubiera..., más que yo, que ya es decir. En clase intentaba tomar apuntes, pero nunca era ... (ver texto completo)
Estimado Saturnino Sarmiento de la Parra:

Me uno en lo público (pues ya lo hice en lo privado) en tus elogios a nuestro querido pintor y paisano don Feliciano Moya. Un pintor que está siendo apreciado y celebrado en lueñes rincones del globo terráqueo, doy fe de ello.

Ya hace algún tiempo que mantenemos una agradable relación epistolar, y, al margen de su gran calidad humana, me encanta y comparto su amor por los paisajes y la climatología local. Para él, Aldea en ninguna estación del año es ... (ver texto completo)
De nuevo, Feliciano.
Miras la mediocridad que te rodea y el alma se te encoge; del yermo cultural, social y político en que aldea se debate y se sume sólo algún fulgor perdido refulge en vez en vez y el hálito de lo superior bate sus alas sobre un pueblo cada vez más pobre en todo. Súbito, la luz de la inteligencia y el arte se muestra en su esplendor. La luz de la paleta sabia, sabiamente gobernada por la mano feliciana, es aprehendida en el mismo momento en que, acabada de nacer comienza su particular ... (ver texto completo)
A media tarde del pasado miércoles, 21 de mayo de 2008, la lluvia suspiraba en el cielo de mi ciudad. Venía yo por la calle, cargado con las bolsas del supermercado. De repente, un pájaro aterrizó a mis pies, como abatido por el rayo. Ya estaba apercibido yo para lanzarle de nuevo a los aires, imaginando a lo primero que se trataba de una golondrina... Pero no, era un simple gorrioncillo.

Los gorriones no son como las golondrinas: pueden levantar el vuelo desde el suelo. A no dudar, le había sucedido ... (ver texto completo)
Muy cierto, estimado y desconocido amigo:"lo que yo tuve, lo que colocaron a mis espaldas, no me lo dió un Dios que no he podido, tal y como me lo contaban los hombres de entonces, conocer. Si he tenido la ocasión de conocerme y conocer de cerca a los hombres... buenos, malos y peores, en todas las instituciones, y por todos mis paseos por las calles del mundo. Les he enjuiciado, y no estoy satisfecho, pero si de ser unos de los que se llama tontos y que vive entre ellos.
Me he hartado de oír cantos ... (ver texto completo)
Bellísmo, Cuantos recuerdos de Castilla la Mancha.
En una ocasión le preguntaron a Napoleón cuál era el día del cual guardaba un recuerdo inolvidable, y él respondió sin vacilar: "El día de mi Primera Comunión".

Durante estos días de mayo las iglesias y los parques se llenan de palomas de inocencia, y su vista me ha hecho recordar cuando me llegó a mí la vez... hace mucho, mucho tiempo.

Fue el único momento de mi vida en que lucí galones y bellos entorchados, pues mi traje era de almirante de marina. No se me ha olvidado la emoción de hojear ... (ver texto completo)
Porque los hombres no somos marionetas, y lo que tú viviste, no fue el resultado del trato de Dios para con los hombres, si no el resultado del trato de los hombres para con los hombres.
Con mi mayor afecto y respeto, Libertad.
Al niño aquel, que se hizo viejo de pronto, aún le ruedan por las calles que pateó desde sus molestas albarcas, los antiguos molinos, girando sus aspas, en loco giro y en lamentos y ruidos, muy cercanos a sus años de juegos interrumpidos.
La sierra de Guadarrama, lucía sus nieves, hasta muy avanzada la primavera... embelesado, aquel niño, en las hermosas tardes contemplaba las nubes blancas, que abrazaban las cumbres, y de sus labios brotaba una sonrisa, que al instante desaparecía. Aquel niño, ... (ver texto completo)
Si es verdad, Dios amado, que no soy capaz de resistir los encantos de la primavera, que tanto alimenta mi melancolía, entonces es cierto que mi vida es un cautiverio. Si no puedo reír cuando los demás ríen, ni llorar cuando los demás lloran, déjame ser la flor que crezca en el muro de mi prisión. Deja que la alondra me tribute una nota de su arpada lengua en medio de mi desazón y que una hebra de amada cabellera se enrede en mis pétalos manchados de polvo.

En el cielo planean golondrinas. Mis ... (ver texto completo)