Los rayos del astro de la noche se unieron para darte forma. Había llovido la tarde que te encontré en el cerro de la Higuera, pero las nubes se abrieron y tú capturaste un rayo de sol para llamarme la atención. ¡Eras tan bonita, piedra de luna! Y estabas tan sola como yo, en medio de otras rocas de sobrehaces apagadas; tan sola como yo, en medio de mi juventud y de mis semejantes.
A partir de entonces estuviste conmigo en muchas partes. Me sentía reconfortado al llevarte conmigo en mis excursiones ... (ver texto completo)
A partir de entonces estuviste conmigo en muchas partes. Me sentía reconfortado al llevarte conmigo en mis excursiones ... (ver texto completo)