Estamos de acuerdo, porque es cierto que, a excepción del llamado grito de la mujer vasca, idéntico al que emite la mujer magrebí haciéndo pasar el sonido a través de un complejo movimiento de la lengua, y el Eguzquilore, de la misma procedencia, la totalidad de las costumbres e instituciones de las provincias vasconizadas, provienen en su totalidad de nuestros ancestros celtibéricos y no de los vascos.