Mire usted, caballerete.
Ya veo que sigue en sus trece de no querer admitir la disparidad de criterios y en considerar su opinión como la única cierta y verdadera. Ayá usted con sus miserias. Eso sí, le ruego por favor que me olvide completamente, que no quiero entrar en este juego. Y sobretodo le ruego, no, le exijo que deje de insultarme y de faltarme al respeto.
Hace gala de una enorme falta de educación y de una lengua que bien haría en lavársela con lejía. ¿No le enseñaron en su casa que es ... (ver texto completo)
Ya veo que sigue en sus trece de no querer admitir la disparidad de criterios y en considerar su opinión como la única cierta y verdadera. Ayá usted con sus miserias. Eso sí, le ruego por favor que me olvide completamente, que no quiero entrar en este juego. Y sobretodo le ruego, no, le exijo que deje de insultarme y de faltarme al respeto.
Hace gala de una enorme falta de educación y de una lengua que bien haría en lavársela con lejía. ¿No le enseñaron en su casa que es ... (ver texto completo)
Llueve sobre mojado