Próximamente enviaré tu e-mail a pefeval, Manuel.

Un abrazo.
De acuerdo. En cuanto llegue a Florencia, te aviso.
Me tomo la licencia, hoy, de ocupar el hueco de L. García, en cuanto a los datos del foro. Ayer 1.195 visitas (abuelo y pefeval, si pudiéramos cobrar siquiera 10 céntimos de € por cada una, nos salían las birras gratis) y 21 mensajes. No está mal. Aunque ahora con la inmediatas vacaciones...
Buenos días, Deza. ¿Al que madruga, Dios le ayuda?
Iban dos amigos muy temprano, camino del trabajo, cuando uno de ellos, que iba ligeramente delante subiendo unos escalones, se encontró un billete de 50 €. El otro, con cierta envidieja le espetó: Al que madruga, Dios le ayuda, a lo que el afortunado le contestó: Mas madrugó, el que lo perdió.
Saludos.
Se ve que todavía no ando muy despierto. A mí que me gusta tanto nuestra lengua, esto de escribir a vuelapluma me hace meter algunos lapsus, por no revisar los textos. Hubiera preferido meter la interrogación inmediatamente antes de la palabra Dios, repito el verbo ir, me dejo una coma después de envidieja, olvido la tilde de más... Como me coja algún académico de la Lengua me va a dar alguna colleja. Menos mal que aquí estoy entre gente amiga.
Se ve que la inminencia del fin de semana (Santa, ... (ver texto completo)
Buenos días, Deza. ¿Al que madruga, Dios le ayuda?
Iban dos amigos muy temprano, camino del trabajo, cuando uno de ellos, que iba ligeramente delante subiendo unos escalones, se encontró un billete de 50 €. El otro, con cierta envidieja le espetó: Al que madruga, Dios le ayuda, a lo que el afortunado le contestó: Mas madrugó, el que lo perdió.
Saludos.
Poema de Francisco de Quevedo y Villegas.

Después que te conocí,
Todas las cosas me sobran:
El Sol para tener día,
La luna para las sombras.
Por mi bien pueden tomar
Otro oficio las Auroras,
Que yo conozco una luz
Que sabe amanecer sombras. ... (ver texto completo)
Pefeval, me alegra reencontrarte en el foro. Espero que, en cuanto puedas, sigas colaborando para que nos sigas deleitando con la amenidad de tus colaboraciones. Estoy seguro que más de un dezano podría aportar historias como la que narras por lo que tienen de recuperación de recuerdos con un contenido histórico-etnológico. Estas pequeñas historias nos sitúan en una época ya ida y desconocida para muchos jóvenes actuales por no haberla vivido: pingar el mayo, el vino en garrafa, el carro... por cierto, ... (ver texto completo)
Próximamente enviaré tu e-mail a pefeval, Manuel.

Un abrazo.
Se me ha olvidado deciros que seáis prudentes en la conducción del tren. Hay que llegar a Florencia lo más rápido posible; pero sin ningún percance y sin que los pasajeros se mareen...

El que no sabe de qué va, que pregunte. Le pondremos el tren a su disposición, gratis.

Un abrazo.
No he metido baza en el foro en todo el día porque me lo he pasado mirando si llegaba a Florencia a la hora y sin descarrilar el tren.
Es broma; no he podido por mis muchas obligaciones familiares. De todas maneras, puedo descansar tranquilo pues vaya tela... Más mensajes y mejores que nunca. A todos muchas gracias. En especial a Manuel que me dedica su trabajo sobre la mili.

Un abrazo.
Manuel: ha constituido una verdadera sorpresa para mi descubrir, gracias a tu imaginario recorrido por ferrocarril, el origen de Gaya Nuño. Desconocía que el célebre escritor tuviera sus orígenes en nuestra provincia, pero veo su biografía y verifico que, efectivamente, nació en Tardelcuende. Desde que leí en Madrid hace muchos años “El santero de San Saturio”, tengo a éste autor como uno de mis favoritos, quizás sea por lo mucho que me gusta lo etnológico o la historia, porque entre sus facetas ... (ver texto completo)
Por cierto, Pefeval, seguimos sin saber cómo reaccionó Pedro Lozano con el desaguisado de su carro. Es posible, que al principio, al echarlo en falta, parodiase a Manolo Escobar, pero con más acritú, como decía aquel político. Un saludo.
Manuel: ha constituido una verdadera sorpresa para mi descubrir, gracias a tu imaginario recorrido por ferrocarril, el origen de Gaya Nuño. Desconocía que el célebre escritor tuviera sus orígenes en nuestra provincia, pero veo su biografía y verifico que, efectivamente, nació en Tardelcuende. Desde que leí en Madrid hace muchos años “El santero de San Saturio”, tengo a éste autor como uno de mis favoritos, quizás sea por lo mucho que me gusta lo etnológico o la historia, porque entre sus facetas ... (ver texto completo)
Para mí, y alguno más, según creo, "El santero de San Saturio" es de los mejores, más bien el mejor libro que se ha escrito de temática soriana. Sin embargo, aunque suene extraño, estuvo mal visto por algunos estamentos o poderes fácticos de entonces y, casi, había que adquirirlo de tapadillo. Lo más "peligroso" quizás, para algún mojigato, fuese el capítulo X "Las de allá arriba" (15 de marzo), eufemismo con que se designaban entonces las putas de la calle Marmullete, por encima de Santo Domingo, ... (ver texto completo)
Manuel: ha constituido una verdadera sorpresa para mi descubrir, gracias a tu imaginario recorrido por ferrocarril, el origen de Gaya Nuño. Desconocía que el célebre escritor tuviera sus orígenes en nuestra provincia, pero veo su biografía y verifico que, efectivamente, nació en Tardelcuende. Desde que leí en Madrid hace muchos años “El santero de San Saturio”, tengo a éste autor como uno de mis favoritos, quizás sea por lo mucho que me gusta lo etnológico o la historia, porque entre sus facetas ... (ver texto completo)
Aunque últimamente no participo activamente en el foro por justificados motivos, si que lo hago visitándolo cuando puedo, comprobando la calidad y cantidad de mensajes que hacen que Deza sea uno de los punteros entre los pueblos de España. Gracias a todos esos intervinientes que colaboran y hacen que nuestro pueblo sea cada vez más conocido. Es de admirar la redacción de muchos de los escritos y los variopintos temas a tratar.
Efectivamente: los quintos que iban a la mili colocaban el mayo de la ... (ver texto completo)
Pefeval, me alegra reencontrarte en el foro. Espero que, en cuanto puedas, sigas colaborando para que nos sigas deleitando con la amenidad de tus colaboraciones. Estoy seguro que más de un dezano podría aportar historias como la que narras por lo que tienen de recuperación de recuerdos con un contenido histórico-etnológico. Estas pequeñas historias nos sitúan en una época ya ida y desconocida para muchos jóvenes actuales por no haberla vivido: pingar el mayo, el vino en garrafa, el carro... por cierto, ... (ver texto completo)
MITOS Y SUPERSTICIONES ACERCA DE LOS ESPEJOS:
Romper un espejo da mala suerte. Esta creencia es común en todo Occidente cristiano, se sitúa entre las supersticiones más citadas y proviene para algunos del uso adivinatorio del espejo. En las sesiones de craptomancia de los antiguos griegos, la rotura del espejo anunciaba la muerte. Es probable, sin embargo que esta superstición obedezca a la idea de que la imagen reflejada en el espejo es el doble o el alma de quien los utiliza y que, en consecuencia, ... (ver texto completo)
¿TRAE MALA SUERTE PASAR BAJO UNA ESCALERA?
Pasar por debajo de una escalera da mala suerte: elimina toda la posibilidad de casarse durante ese año.
Si alguien, por despiste, ha traspasado el nefasto triángulo, tiene numerosos recursos para conjurar la mala suerte: hacer el signo de la figa, cruzar los dedos hasta ver un perro, escupir tres veces a través de los escalones o una vez por encima del hombro derecho, escupir en el zapato y continuar el camino sin volverse hasta que la saliva esté seca. ... (ver texto completo)
ALGUNOS MITOS Y SUPERSTICIONES SOBRE EL COLOR AMARILLO:
El Amarillo

La tradición cristiana asoció este color con el del azufre de los infiernos y le dio una significación peyorativa convirtiéndolo en imagen del orgullo, de la falsedad y la traición. Es además el símbolo del adulterio. En la Edad Media, los herejes y los apestados vestían de amarillo. Las ciudades donde se había declarado una epidemia estaban obligadas a señalarlo con una bandera amarilla.

En los orígenes del sindicalismo revolucionario, ... (ver texto completo)
(sigue)

Atocha marcó el inició de mi aversión a las grandes ciudades. El continuo trasiego de gente, los rostros desconocidos, el ruido y el ambiente denso eran suficientes para producirme desasosiego y abrumar al crío que yo era entonces y que echaba de menos la tranquilidad y seguridad que me ofrecía mi ciudad, pequeñita y acogedora. Me resultaba extraño aquel paisaje de edificios deslustrados, de tapias denegridas, de chabolas al borde de la vía y el tendido de infinidad de cables que surcaban ... (ver texto completo)
(Sigue)

En las escasas ocasiones que he tenido de regresar a la tierra en ferrocarril, por la única línea que aún resiste al cierre, no puedo evitar sentimientos contradictorios y que aflore la nostalgia en cuanto atravieso el túnel de Horna y llego a Torralba. A la alegría del regreso añado briznas de melancolía al ver la estación solitaria, cuando tan sólo hace unas décadas bullía de viajeros que se afanaban en acarrear bultos hasta la cantina, es espera de hacer el cambio de tren. Cantina de ... (ver texto completo)