Efectivamente Pefeval: La familia es la que ha fallado en la educación, seguramente por el miedo a los traumas que introdujeron los psicólogos. Antes no había traumas, aunque tampoco era bueno tanto coscorrón, por sistema. Recuerdo en Deza, que sólo protestaba al maestro por castigar físicamente a sus hijos, un sastre que no recuerdo su nombre. Es posible que Félix. Ahora hemos pasado al otro extremo. El otro día una maestra fué zarandeada por el padre de un alumno, por reprender a su hijo, cuando ... (ver texto completo)
En efecto, José Luis: había pocos padres que se quejaran de los improcedentes y crueles castigos que nos infligían algunos maestros. Siempre recordaré, aunque, como decía Canalejas no soy rencoroso, pero....., a aquel maestro que, no solo te castigaba fisicamente con una vara, una cincha o su cinturón, sino que te humillaba para que sirvieras de escarnio ante tus compañeros hasta hacerte sangrar, con el único fin de alimentar su ego o desahogar sus problemas. Afortunadamente solo asistí un curso a sus clases. P. Ej. No se puede dar una tremenda paliza a un niño simplemente por el mero hecho de escribir en la pizarra 10000 omitendo el punto. Seguía aquella máxima de que "la letra con sangre entra", para defender el castigo como método de aprendizaje aunque, afortunadamente, no todos los maestros se comportaban así. Esa táctica era frecuente; incluso en uno de los óleos de Goya, que se conserva en el museo de Zaragoza, podemos ver a un maestro azotando a un niño ante el regocijo de sus compañeros.
De los otros cuatro maestros, siempre conservaré un grato recuerdo.
Un saludo ... (ver texto completo)
De los otros cuatro maestros, siempre conservaré un grato recuerdo.
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