Hubo de rendirse a la evidencia
del amor y superar con alegría
la inquietud que le produce su presencia,
disfrutando de su grata compañía.
Como avenida de una gran riada
que no respeta los cursos normales,
hubo de soportar su singular mirada
que siempre fue la causa de sus males.
Después de la tormenta de lluvia y granizo
que asola cosechas, árboles y flores, ... (ver texto completo)
del amor y superar con alegría
la inquietud que le produce su presencia,
disfrutando de su grata compañía.
Como avenida de una gran riada
que no respeta los cursos normales,
hubo de soportar su singular mirada
que siempre fue la causa de sus males.
Después de la tormenta de lluvia y granizo
que asola cosechas, árboles y flores, ... (ver texto completo)