El tio Robustiano, para todo aquel que no lo recuerde, era el padre de Carlos López y viene a cuento porque decía que él era el amo de los Ojos. Por eso se oponía a que alguien pescara con caña en este lugar y algunos días pasaba la tarde con sus aparejos tratando de coger algún barbo, que los había de muy buenas proporciones. A los del cangrejo no nos decía nada pues este bicho ataca a los peces y los devora y a él le venía bien nuestra pesca. Yo he cogido muchas docenas, en aquellos tiempos en ... (ver texto completo)
Los Ojos son manantiales de agua que afloran en el suelo tal como si fuesen volcanes de agua, valga la expresión puesto que aquí no hay turbulencias ni erupciones violentas. En Deza de siempre he conocido dos, los cuales estaban unidos en la superfie por un riachuelo puesto que por debajo eran uno solo a los cuales de chicos, íbamos a pescar cangrejo, con lombriz. Son lugares de agua limpia y clara; pero nunca se ha atrevido nadie a bañarse allí pues dicen que son muy hondos y que las aguas atráen. ... (ver texto completo)