Tal como apunta el amigo pefeval, en la verbena de la Paloma, se cantaba aquello de «hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad», Había empezado el progreso y nuestros abuelos se iban dando cuenta de ello. Para nosotros, una generación más, próxima ya a la esquela mortuoria, no nos sorprende nada porque hemos crecido de sorpresa en sorpresa por tantas cosas de las que hemos sido testigos. En nuestros tiempos, los bandidos románticos robaban a los ricos para dar el dinero a los pobres y hoy el ... (ver texto completo)