Hay tres imágenes muy veneradas en Deza que tienen su casa habitual en una pequeña ermita a las afueras del pueblo, que se llama La Soledad. Tienen su carga emocional, no en su valor imaginero, que es escaso; si no en lo que representan: Ellas son las protagonistas de nuestra Semana Santa y a ellas las paseamos en pocos días dos veces, una de venida al gran templo parroquial y la otra de vuelta a su morada. La primera se realizó el domingo pasado y permaneceran en la iglesia trece jornadas en las ... (ver texto completo)