En Soria capital, y unas dos décadas después, más o menos, de lo que aquí cuenta el abuelo, las meriendas de los chavales tenían como componente importante el chocolate. También el chorizo, la mortadela... A veces, aunque no muchas, las sopetas de rebanada de pan, vino tinto y azúcar. Hoy, si leen esto, muchos padres actuales se echarán las manos a la cabeza y exclamará más de uno que "qué barbaridad de untar el pan con vino y dárselo a los niños". O comer tocino... El caso es que ni había obesos, ... (ver texto completo)
Lo de la fruta no es broma. Comedor escolar de un colegio X, un día de comienzo de curso. Postre: fruta (manzanas). La mayoría de los niños, a lo sumo, un mordisquito; muchos, ni eso. Otro día: macedonia de frutas (para chuparse los dedos), con resultados parecidos al día anterior. Sorpresa de los adultos (se había inaugurado el comedor ese curso). Otro día: mandarinas. Bastantes sólo probaban algunos gajos. ¿Qué está pasando en muchas familias? Triste que haya que estar medio obligando (y educando) ... (ver texto completo)