Para trillar con el trillo, primero había que tener suficiente mies en la era. Una vez que se segaba se acarreaban los fajos lo antes posible y podías escoger tu sistema, que era el de trillar lo transportado o el de amontonarlo, que se llamaba hascalar. (Amontonar fasces o sea haces). Si decidías trillar desparramabas la mies sobre el suelo de la era y enganchabas el trillo cuando lo considerabas oportuno. Cuanto más caliente estaba y más tostada por el sol del verano, antes conseguirías deshacer ... (ver texto completo)
La profesora Patricia C. Árdesen ha encontrado vestigios arqueológicos que demuestran la existencia de trillos desde hace, al menos 8000 años en Oriente Medio y los Balcanes. Realmente se trata de piezas líticas, lascas y, sobre todo hojas de obsidiana y sílex, reconocibles a través del tipo de desgaste que sufren. El profesor Jacques Chabot, que ha estudiado la Alta Mesopotamia y Armenia. Ambos cuentan, entre sus especialidades, la del estudio de las huellas de uso de los útiles prehistóricos, la ... (ver texto completo)