Por encima de la caseta, y junto a la clasa blanca se ve otra de las varias naves industriales de Carpintería y Ebanistería Hnos. Gómez.
Me parece que es Francisco González Carramiñana, uno que esta por Pamplona (Navarra), en la foto esta delante del Leonardo fumando en pipa. Es primo de Pedro Manuel Gonzalez.
El torero de la fotografía es Serafín Marín, y el del sombrero blanco que vuelve la cabeza el Bernardo.
Señor Presidente de la Congregación del Santísimo Cristo del Consuelo de Torralba de Calatrava: Póngase en contacto, por favor con el correo electrónico vigondeza@yahoo.es y recibirá toda la información que desee de nuestro Santísimo Cristo del Consuelo de Deza. Es posible que si Vd ha recibido un email, se la haya enviado, por error, una foto que no se corresponde con el nuestro; si no que es otro pueblo que se llama La Quiñonería, lo cual puede comprobar visitando el foro de dicha localidad. Esperamos ... (ver texto completo)
El popular juego de la rana, como se esta viendo consiste en una especie de cajón en el hay cuatro figuras, en cuyo centro está la famosa rana. El juego consiste en tirar unas fichas de bastante peso que se tienen que meters si se puede, por boca abierta de la rana, dispuesta a engullirse cuantas más, mejor. Delante de la rana se ve unas aspas que giran al chocar las fichas y dos angares pequeños para aparcar las fichas que se puedan meter. El que mas puntos lleve pues ese gana. No os explico como ... (ver texto completo)
Allá va la bola, en este caso de la Campeona, rodando y saltando y buscando su enemigo natural que son los bolos pingados y colocados según marcan las reglas del juego. La que más puntos saque será la que gane este concurso que cada año se celebra de una manera especial en nuestro pueblo de Deza, para Fiestas. También hay concursos provinciales y hasta en la capital de nuestra de provincia Soria, se celebran a diario en lugares públicos. Mas bien es juego de mujeres, aunque también lo pueden jugar ... (ver texto completo)
El primer día de agosto del año 2000, en esta bello lugar de Deza, llamado nuestro Parque de Algadir, nos reunimos 2000 sorianos para celebrar el octavo encuentro de las Casa de Soria en España, con la presencia del Presidente de los sorianos en Buenos Aires. Hizo un día estupendo. En primer lugar, recibimos a todos los que iban viniendo y al son de gaitas y chirimías nos encaminamos al salón de actos para darles la bienvenida. Para los atrevidos que quisieron, hubo ascensión en globo cautivo. Después ... (ver texto completo)
Esta título no es correcto ya que le faltan letras. Se llama La Calle del Hospital. No se que manía tuvieron al comerse el "de", el "del" y "de la" en todos los letreros de las calles de Deza. Sería que costaban menos, como ocure con los telegramas y tenían que ahorrar. Aquí efectivamente hubo un hospital; pero la calle no es un hospital. Creo que está claro. Otro rato relataremos su historia. Un abrazo.
Yo también recuerdo a varios de aquellos ancianos que iban a labrar o a las ovejas vestidos de calzón, y sé que mis abuelos también vestían el traje corto, cachirulo, medias y abarcas. El traje, mas que castellano, era aragonés. Como Deza está en la rayica, casi todas las costumbres eran estilo Aragón. Cuántas noches hemos ido a rondar con las guitarras y laudes y con unas botellas de anis del mono y una cuchara para el rin-ran. Incluso hay una historia o leyenda- ¿qué es la historia sino una gran ... (ver texto completo)
Les escribo desde Torralba de Calatrava (Ciudad Real) soy el presidente de la CONGREGACION DEL SANTISIMO CRISTO DEL CONSUELO y me gustaria contactar con el presidente o responsable de la hermandad de vuestro Cristo. Mi correo electronico es fernande-mera@terra.es.
Una buena variedad de entremeses antes de comerse el toro en la Plaza Mayor de Deza. En tiempos, el primer plato se componía de judias verdes. Ahora hay Peñas que también prefieren la verdura, a todo chicha y otros tienen por costumbre comerse un buen plato de judias en grano, refritas. Yo siempre recuerdo lo bien que las preparaba mi madre, a cualquier día del año y la verdad es que no las he probado mejores. Habrá que apuntarse a la Peña de la Parra que es a la que me refiero, la de las judías ... (ver texto completo)
El mes de agosto de 2004 nos reunimos la Asociación de los Jubilados de Deza y preparamos una comida de hermandad en el Pabellón Deportivo. Consistió en un primer plato de entremese variados, un buen plato de sabroso rancho, un melocotón de `postre, su vinillo y agua correspndientes y el cafetillo. Se acabó la fiesta acompañando las jotas una rondalla, también de jubilados, de otra localidad. Todo un éxito de camadería y amistad según contaron las crónicas al día siguiente. Así es como hay que convivir ... (ver texto completo)
Las máquinas de ablentar o aventar, según su tamaño y poder, tenían un número y comenzaban por el uno que era la mas pequeña. Le seguían el tres, el cinco, el siete y el nueve. La número siete era una matahombres pues requería mucha fuerza para mover toda su potencia. Por eso estaban preparadas para acoplar un motorcillo de gasolina. La número nueve ya era solo para motor. La uno, iba muy suave y costaba poco manejarla. Pero, siempre hay un pero, como no podías descanasar si no parabas y si parabas, se paraba todo, al final quedabas agotado también. Empezabas muy fresco y acababas muy cansado. Un saludo. ... (ver texto completo)
Esta edificación pertenece a las escuelas nuevas de Deza. Aquí precisamente se levantaba el edificio de las casas de los maestros. Yo he conocido a Doña Hermógenes, a la que se llamaba Doña Hermo, que vivía aquí. También vivió Don Andrés Zamora y su esposa Doña Mercedes y otros que no nombro porque no estoy seguro como se llamaban. En el ala derecha había dos escuelas de niñas y en la izquieda, dos de niños en cuyo frontispicio había un escrito que decía: "Prohibido subirse al tejado bajo la multa ... (ver texto completo)
En nuestro pueblo Deza, se fabricaron verdaderos ejemplares de museo de máquinas de ablentar. Las hacía el tio José Luengo artesanalmente pues no había planos ni moldes para hacerlas. Encargaba las piezas mecánicas necesarias y él mismo hacía el resto del armazón, que además de ser bonito tenía que funcionar correctamente, buscando a la vez que fuera suave para que el motor, que era humano, no se dejara allí el aliento y muriese en el empeño. Lo digo por el esfuerzo que había que ralizar durante ... (ver texto completo)