¡Ay ¡Mi querido
San Jose. 43 años fuera de tus
calles; cuanto hecho de menos pasear por ellas. Poderme sentar en unas de sus
terrazas y tomar una cervezitas.
Poder visitar tu
Iglesia, donde hice mi Primera
Comunión; de mano de cura Don Rafael. Si; aquel que decian que era rojo, por ser buena persona.
Como olvidarme del
Cine PARRILLA; en en aquel cine de
verano, donde las sillas te se clavaban por todo el cuerpo; y aquel viejo matrimonio que en su
puerta vendian las pipas.
Todos los dias sueños
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