Sevilla tuvo que ser, y
San Gil su compañera, el lugar donde se encuentra,
Nuestra
Virgen Macarena.
Un dia me acerqué a ella, pidiendole un gran favor, tenia a mi mujer enferma,
Y precisaba atención.
Al terminar de rezarle, alcé el rostro y la miré, pude entender que decia,
No te preocupes chiquillo, yo misma la curaré.
Mi deseo se cumplió, mi
felicidad es plena, todo esto se lo debo
A mi Virgen Macarena.
Gracias.muchas gracias Virgen de la Macarena.