Nadie tiene derecho a prohibir nada, en el corazon nadie manda. Es penoso que se cierren las
puertas de una hermandad, esto solo hace que la misma hermandad empeore. Hay que gente que trabaja todos los dias por su hermandad -por cierto enhorabuena a los miembros de la actual junta por su trabajo- y hay otros a los que ni siquiera se les da la oportunidad de trabajar, penoso ¿verdad?.
Es
señal de humildad e inteligencia, antes de criticar mirar atras y ver el trabajo de otros en dias pasados, en
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