El optimista contrariado
POR IGNACIO CAMACHO
TRES días, con sus tres noches, ha tardado Zapatero en decir algo sobre el ataque del Líbano, y ello porque fue interpelado en el «question time» del Congreso. No se puede decir que a este hombre le sobren los reflejos, ni que le guste dar la cara. Ocurre en cada contratiempo, en cada tragedia, en cada una de esas ocasiones en las que un país necesita encontrar referencias de liderazgo. No hay modo de hallarlas en la Moncloa, salvo en el rostro apurado ... (ver texto completo)
POR IGNACIO CAMACHO
TRES días, con sus tres noches, ha tardado Zapatero en decir algo sobre el ataque del Líbano, y ello porque fue interpelado en el «question time» del Congreso. No se puede decir que a este hombre le sobren los reflejos, ni que le guste dar la cara. Ocurre en cada contratiempo, en cada tragedia, en cada una de esas ocasiones en las que un país necesita encontrar referencias de liderazgo. No hay modo de hallarlas en la Moncloa, salvo en el rostro apurado ... (ver texto completo)