Martinico, yo tambien perdí a seres queridos, que desgraciadamente no he llegado a conocer.
Y no los perdí en
noches de tiniebla, ni de tricornios insaciables, fué de día y los sacaron de sus
casas arrastrandolos como a perros y aprovechando que sus hijos varones -(mi padre, que le cogió en el bando republicano) y (mi tio, que le cogió en el bando nacional)- luchaban entre si en una guerra injusta que no era la suya.
Si, porque eso fué la guerra de la que hablas hermanos contra hermanos,
familias ... (ver texto completo)