Teniamos muchos mas juegos y sería muy largo el contar como se desarrollaban todos, uno de ellos era; a la una el pie de mi Mula; se doblaba uno con los antebrazos apoyados en los muslos y todos pasabamos por encima de el y se decia: al una el pie de mi mula, a las dos ¿quieres coz? si decia que si se le daba una patadita en el culo y si decia que no, no se le daba, a las tres cojico de un pie, saliamos a picocojo, a las cuatro barro mi casa y mi cuarto, se barria con la mano en el suelo, a las cinco ... (ver texto completo)