La noticia saltó a la prensa cuando este señor pidió una ayuda para tratarse una dolencia en el brazo derecho, lo que se conoce normalmente como codo de tenista, con la salvedad de que él no había cogido una raqueta en su vida.
El brazo derecho era como el de Conan el bárbaro, se divorcio de su mujer al negarse esta, en repetidas ocasiones, a que le acariciara el pelo, ¿porque será?.
Pues si veis la
foto ni estaba ciego, ni era calvo ni tenía granos, asi que nos han tenido engañados cuarenta años.