Qué buena memoria tiene joio, casi no me acordaba de la Tal Señora, lo Mío era la Señora Pepa, que es donde comían Mi familia.
Y la otra era una señora a la que mi
familia le compró unas olivas en el Asperón, muy baratas por cierto, pero a cambio de que todos los años tenían que entregarle una cantidad, que no recuerdo el tanto por ciento de la cosecha, pero que dada la circunstancia de que dicha mujer no se moría, vivió casi como Matusalén, salieron las olivas al doble de su precio, pero
amigos el
juego es el juego, cuando las compraron se las prometían muy
felices, pero a esta señora le daban leche y miel y parece que
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