Mariano recalo en estos dos recuerdos, un talón de pan con aceite y el remojon en cualquiera de las fabricas del pueblo, como siempre he de quitarme el sombrero ante este relato.
Juán, cuando en tantas oportunidades oigo eso de que: "hay que evitar las grasas", no puedo evitar recordar las veces que, durante mi vida en
Jimena, comíamos aquellos hoyos de
pan, impregnados hasta más no poder, en aceite; como también aquellos pedazos de tocino, que sabían a gloria, acompañando un "talón" de pan... ¡y no nos daba "ni coquito", como dirían aquí, es decir, no nos enfermábamos ni nada. Acá, tal vez porque el clima tropical influye en el tipo de alimentación, es impensable darle a
... (ver texto completo)